"Vivimos al borde del sentido."

2.04.2014

Recuerdos.

Hoy fui a ese centro comercial que está en la florida, pasé por el patio de comidas y tuve pena de pensar en los obstáculos que intentamos superar, después pasé por ese estacionamiento, el que no tiene techo y aunque no puedas ver las estrellas, es hermoso, entonces lloré porque recordé todas las carreras, las competencias de sólo pisar las líneas blancas, las idas en familia, las idas en pareja, las risas, los coqueteos, los abrazos, los besos, nuestras manos entrelazadas y tu auto rojo, todas sus historias y las nuestras en él, las idas de vacaciones, los enojos, las penas, las canciones, las risas... sobre todo recuerdo las risas, tu risa burlona, tu risa de maldad, la risa del doctor malo malito, tu sonrisa.

1.27.2014

Tus manos

Había olvidado como eran tus manos, lo suaves, delgadas y fuertes que son, lo mucho que me gustaba tomarlas y cómo me hacían sentir escalofríos cariñosos cada vez que me rozaban. 
Había olvidado que tus manos me derriten y me dejan soñando contigo por un buen rato, reviviendo una y otra vez el mismo sentimiento, la misma escena, para luego traer recuerdos de nuestro tiempo, esa vez que nos tomamos la mano. 


¡Qué lindos recuerdos!

1.12.2014

¿Me extrañas?

 Antes de dormir o cuando ves romance en la tele, cuando vas al mall, cuando sales en bicicleta a pasear, cuando vas al Inés de Suárez, cuando estás sólo, cuando estás acompañado... ¿Alguna vez te sientes solo?
¿Piensas en mi?
Cuando recién despiertas, cuando te estás quedando dormido, cuando piensas en el pasado o en el futuro, cuando ves nuestro árbol, cuando encuentras mi anillo sin querer... ¿Alguna vez has sentido que no puedes?

Porque yo siento que no puedo.

1.11.2014

Gato color otoño

Érase una vez un gato que tenía en su pelaje, todos los colores del otoño, se paseaba por el pasaje con toda su elegancia durante el verano, la primavera y el invierno, pero siempre desaparecía durante el otoño, todos soñaban con lo hermoso que debía verse durante esta estación, mas nunca nadie lo había visto.

Todos querían domesticarlo y tenerlo de mascota, de echo, muchos lo intentaban de vez en cuando, lo perseguían con sus manos inmundas e intentaban acariciarlo, pero sólo unos poco lo habían logrado, porque este gato color otoño era el más escurridizo y rápido de todos los gatos. Hasta qué un día, llegó una familia a vivir en la última casa del pasaje, una madre embarazada, un padre amoroso y un pequeño niño muy distraído, quien, al ver este gato, se enamoró de los colores que traía impreso. El pequeño de verdad quería al gato, así que le dejaba leche disuelta y comida de gatito a escondidas, afuera de su casa antes de irse a dormir, y cuando despertaba corría a ver si el gato se había comido lo que le dejó. 

Otoño tardó un poco en confiar en el niño lo suficiente como para comer lo que le dejaba, pero finalmente lo hizo, el niño fue muy paciente y perseverante, lo que lo ayudó a lograr su primera meta con el gato. Luego, el pequeño empezó a sentarse cerca de la comida, cada día un poco más cerca para que el gato no se asustara, a veces debía retroceder y otras acercarse más, pero todo era un juego divertido de jugar, y cuando él estaba suficientemente cerca del gato, empezó a acercar su mano para hacerle cariño, lo que demoró unos cuantos meses más en que el gato se sintiera cómodo junto con este niño, quien por primera vez, no tenía las manos inmundas. 

Finalmente este gato intocable, se dejó tocar por un niño, pequeño, con sus manitos limpias y sus ojitos esperanzados, ambos se sintieron felices, se regocijaron de cariño, plenitud, felicidad y amor, ninguno había sentido antes ese amor tan puro.

Y fueron amigos hasta la muerte.

12.05.2013

Quise ser tu musa y en vez, te robé toda la inspiración.
Quise hacerte feliz y al revés, te dejé sin felicidad.
Quise hacerte sentir completo y por el contrario, te vacié.
Lamento tantas cosas que te he hecho sentir, lo siento en el alma, disculpa todo mi mal, quise tanto que no pude lograr, quisiera tanto aún que probablemente salga completamente al revés, que prefiero mejor no intentarlo más.


A veces pareciera que estamos corriendo de la mano directo hacia un millón de cuchillos apuntando directo a nosotros, otras como si simplemente flotaramos de la mano, algunas pareciera que ni si quiera nos movemos, pero en todas nos tomamos de las manos, en todas un destino amargo nos espera y me pregunto si estamos en lo correcto al seguir tomados de las manos.

11.12.2013

quizás algún día.

Quisiera arrancarme el corazón, o el estómago, me llama la atención que no sientas con el cuerpo; quisiera en realidad arrancarme el cerebro o la tiroides, no quiero nunca sentir nada más con el cuerpo.

Suena tan tentador el escape, pero es tan difícil en esta realidad. Quisiera irme a las montañas, frías y desoladas, ver el amanecer y pensar que un día nuevo está naciendo, que este día será mejor que el anterior. Pero sé que esas imágenes nunca las podré quitar de mi córnea, sé que este sentimiento no me lo puedo sacar ni con la conversación más profunda, ni con el llanto más catártico.

A veces pienso que nos va a ganar, que me van a ganar, porque así es la historia de mi vida, siempre me dejan por quienes parecen mejores o quizás sólo fue mi padre, quizás nadie más lo hará, quizás era la edad, quizás no. 
En días como hoy, me dan ganas de que se acabe todo, de que el brujo y el enano se lleven el premio mayor y destruyan todo lo que he conocido. En días como hoy, quisiera no ser parte de esta guerra; en días como hoy, siento como todo se va callendo de a poco, como el destino se acerca a paso lento y aterrador, listo para destruirnos, todo desaparece y quedo en la nada.


Hoy siento que no puedo hacer nada para arreglarlo, hoy sé que esto se va a terminar.

11.10.2013

Ha sido un día muy frío, pero no lo he sentido. Caminar contigo es uno de los mejores regalos que me ha dado esta existencia.